El acné es uno de los problemas cutáneos más comunes en consulta estética, afectando tanto a adolescentes como a adultos. Aunque en muchos casos está asociado a la adolescencia, cada vez son más los adultos que acuden a consulta con brotes persistentes o problemas de marcas postacnéicas. Un tratamiento profesional en cabina no solo debe centrarse en eliminar las imperfecciones visibles, sino también en regular la producción de sebo, calmar la inflamación y mejorar la textura de la piel.
En este artículo, presentamos un protocolo antiacné profesional completo, diseñado por Pressensa, que combina activos de última generación y técnicas cosméticas avanzadas para obtener resultados visibles desde la primera sesión, con seguridad y eficacia probada en pieles grasas, mixtas y con tendencia acneica.
Objetivo del protocolo antiacné
Este tratamiento está formulado para:
- Reducir la inflamación y las lesiones activas de acné.
- Regular la producción de sebo y minimizar brillos.
- Mejorar la textura de la piel y cerrar poros dilatados.
- Acelerar la regeneración celular y favorecer la cicatrización.
- Atenuar marcas y cicatrices postacnéicas.
- Proporcionar una limpieza profunda sin alterar la barrera cutánea.
Al tratarse de un protocolo exclusivamente para uso profesional, los productos utilizados presentan concentraciones de activos que requieren conocimientos técnicos y un diagnóstico previo personalizado.
Paso 1: Limpieza profunda con DeePure
La limpieza inicial es esencial para preparar la piel y optimizar la penetración de los activos posteriores.
DeePure es una leche limpiadora hidratante formulada con agua glaciar liposomada, que garantiza pureza y frescura, encapsulada para potenciar su absorción y mantener una hidratación prolongada.
Beneficios clave:
- Elimina residuos, maquillaje y exceso de sebo sin agredir la piel.
- Contiene aceite de almendras dulces, rico en vitaminas A, B y E, que calma, suaviza e hidrata.
- Textura cremosa y fresca, apta incluso para pieles muy sensibles.
Aplicación profesional: Masajear suavemente sobre rostro, cuello y escote con movimientos circulares. Retirar con esponjas o gasas humedecidas en agua tibia. Este paso no solo limpia, sino que inicia un proceso de relajación para el paciente.
Paso 2: Exfoliación química con RenovaPeel
La exfoliación controlada es un paso crucial para eliminar células muertas, destapar poros y mejorar la textura cutánea. RenovaPeel combina ácidos en concentraciones específicas para un peeling químico seguro y eficaz, ideal para pieles con acné activo y secuelas postinflamatorias.
Principales activos:
- Ácido cítrico (14%): Regenera la epidermis y normaliza la queratinización.
- Ácido tartárico (5%): Exfoliante y antioxidante, combate el envejecimiento.
- Ácido mandélico (3%): Reduce marcas y manchas sin irritar.
- Ácido pirúvico (2%): Unifica el tono y mejora cicatrices.
- Ácido salicílico (0,1%): Antiinflamatorio y queratolítico, clave en pieles acnéicas.
Aplicación profesional: Con la piel limpia, aplicar con pincel en capa uniforme, evitando mucosas y contorno de ojos. Dejar actuar según tolerancia y retirar neutralizando. Este paso favorece la penetración del tratamiento posterior y proporciona una piel más receptiva.
Paso 3: Tratamiento intensivo con Acnheal
Acnheal es un cóctel vitamínico en ampollas, diseñado para su aplicación mediante técnicas de mesoterapia o microneedling superficial en cabina. Está formulado para acelerar la curación, controlar brotes y prevenir nuevas lesiones.
Componentes destacados:
- Vitaminas A, B3, B5 y B2: Estimulan la regeneración celular y mejoran la elasticidad.
- Silicio orgánico: Potente cicatrizante y protector antioxidante.
- Aceite de semillas de calabaza: Antiinflamatorio y regulador hormonal.
- Ácidos cítrico, láctico e hialurónico para exfoliar, hidratar y suavizar.
Aplicación profesional: Tras la exfoliación, aplicar la ampolla en toda la zona a tratar, utilizando técnica profesional indicada (dermapen o masajes específicos) para favorecer la penetración y potenciar la eficacia de los activos.
Paso 4: Regulación del sebo y purificación de la piel
Para cerrar el protocolo, se utilizan dos productos complementarios que aseguran un acabado mate, piel purificada y control del exceso de grasa.
AcnoLesse – Crema Gel Antiacné
- Contiene extracto de iris, vitamina A y zinc, que purifican, minimizan poros y reducen imperfecciones.
- Matifica la piel y frena la aparición de comedones.
- Textura ligera y de rápida absorción, perfecta como finalizador.
Aplicación: Extender una fina capa sobre la piel tratada, realizando suaves movimientos circulares hasta su absorción completa.
Astringent – Mascarilla Purificante
- Formulada con sulfato de zinc y hamamelis, que reducen el brillo, cierran poros y calman rojeces.
- Acción antioxidante gracias a vitaminas C, E y A.
Aplicación: Aplicar una capa uniforme sobre el rostro, dejar actuar el tiempo indicado y retirar con agua. Este paso aporta una sensación de frescor y calma inmediata.
Recomendaciones post-tratamiento
- Evitar exposición solar directa durante 48 horas.
- Utilizar protector solar oil-free a diario.
- Mantener una rutina de higiene facial adaptada con limpiadores suaves.
- Repetir el protocolo según diagnóstico profesional, normalmente cada 2-4 semanas.
Aplicando este protocolo de forma regular, el profesional puede ofrecer a sus pacientes una mejora notable en el aspecto y salud de su piel. Desde la primera sesión se percibe una piel más limpia, calmada y uniforme, con reducción de granos, menos brillos y poros afinados. A medio plazo, las marcas y cicatrices postacnéicas se atenúan visiblemente, aportando un cutis más liso, equilibrado y saludable.


